miércoles, mayo 28, 2008

Enfermedades en la tecnologia

Durante mucho tiempo, las personas que las sufrían han sido calificadas como hipocondríacos o afectados por una enfermedad psicosomática, pero la electrónica puede producir, en casos muy concretos, reacciones adversas.
Coge un grupo de gente lo suficientemente amplio, ponles a trabajar con un producto concreto durante suficiente tiempo, y aparecerán casos en los que el cuerpo rechaza el producto con el que trabaja. Los carpinteros desarrollan alergias al serrín de la madera. Los olivareros al polen del olivo, y así con cientos de profesiones.
Así, no es de extrañar que en un mundo tan envuelto de electrónica y emisiones de radiofrecuencia, surjan casos aislados de personas que desarrollen dolencias relacionadas con este tipo de aparatos. Veamos algunas de estas enfermedades, que van desde reacciones a las ondas electromagnéticas hasta alergias al material con el que están fabricados los dispositivos electrónicos.
Aunque estas enfermedades pueden haber convivido con nosotros desde hace muchos años, ha sido la concienciación sobre la interacción de la electrónica y el cuerpo humano la que ha hecho que se identifiquen como tales y se encuentren las causas reales que las provocan.
Síndrome del túnel carpianoUna de las enfermedades relacionadas con el uso de aparatos electrónicos más conocida es el síndrome del túnel carpiano, un dolor fuerte originado por movimientos repetidos con poca fuerza y poco desplazamiento, como teclear o utilizar un ratón, pero también presente en profesiones como la de peluquero por el uso de las tijeras.
El dolor viene producido por la inflamación del nervio mediano a la altura de la muñeca, y en el caso de la informática puede prevenirse mediante una postura correcta a la hora de sentarnos delante del ordenador, y el uso de periféricos ergonómicos que eviten una posición antinatural de manos y brazos.
Exposición a campos electromagnéticos
La exposición a campos electromagnéticos de alta intensidad ha demostrado ser nociva para el ser humano, especialmente en el rango de las microondas, dado que el agua del cuerpo reacciona a estas frecuencias, calentandose. Operadores y técnicos de radar han sufrido diversas enfermedades por estar expuestos a campos de microondas de alta intensidad, especialmente cataratas, dado que el ojo es uno de los órganos más sensibles a este calentamiento.
Una de las dolencias más controvertidas por la resistencia de la opinión pública a considerarla real ha sido el Síndrome de Hipersensibilidad Electromagnética (EHS). Estudios realizados por diferentes centros han puesto en evidencia que aunque existe una sintomatología asociada a la presencia de un emisor de campo magnético, ésta podría ser autoinducida, ya que cuando los afectados se sometieron a una prueba en la que se les aislaba visualmente del emisor, no sabían determinar cuándo éste estaba emitiendo o apagado.
Sin embargo, el hecho de mostrarles el emisor hacía que los síntomas aparecieran, estuviera o no emitiendo, lo cual hace creer a los investigadores que se pueda tratar de una enfermedad psicosomática.
Además, estudios relacionados con la proximidad a campos eléctricos de muy baja frecuencia ha determinado que el efecto de estos en el estado físico y mental de los afectados puede tener que ver más con los sonidos de ultrabaja frecuencia asociados a los campos eléctricos que a los campos en sí.
Iones positivos
Otra fuente de malestar y potencialmente debilitadora físicamente es la emisión de iones positivos por parte de los electrodomésticos. Al contrario de lo que indica la palabra, los iones negativos son los que son "buenos" para la salud, mientras que los positivos son los asociados con la oxidación de las células, y tienen efectos negativos sobre la salud (alergias) y el carácter de las personas.
Es por eso que es conveniente disponer de purificadores de aire/ionizadores en salas con poca ventilación en las que haya muchos dispositivos electrónicos. Aunque las pantallas planas han reducido enormemente la emisión de los iones positivos, los electrodomésticos siguen emitiendo en menor cantidad, por lo que es conveniente compensarlos.
Alergias por contacto
Aunque podría ser discutible si se trata de una "nueva enfermedad" o "enfermedad asociada con las nuevas tecnologías", también existen casos de personas que han desarrollado alergias al material del cual están hechos los ratones de ordenador o los teclados.
El contacto constante con estos materiales, mezclado con el sudor o cremas para manos han hecho que algunas personas sufran erupciones cutáneas, rojeces, o inflamaciones en los dedos o palmas de las manos.
En resumen, el convivir con la tecnología ha hecho que el ser humano desarrolle reacciones adversas, ya sean físicas o mentales, pero los estudios demuestran que sigue siendo una minoría la que se ve afectada, y que el auge de algunas enfermedades que han querido ser correlacionadas con la popularización del uso de algunos electrodomésticos no tiene base científica.